Montamos empleados digitales que se conectan a tus sistemas, ejecutan tus procesos y recuerdan cómo trabajáis. El primero está trabajando en la semana 2.
Te enseñamos cómo aplicarlo a tus procesos en una llamada de 20 minutos.
Kujira es la fábrica. Los agentes, tus empleados digitales.
Con su propia memoria y sus propios accesos.
CRM, ERP, correo, WhatsApp.
Lo dirige, lo aprueba y lo corrige.
Les devuelve las horas que hoy se van en trabajo manual.
Turismo, seguros, peritajes, telecomunicaciones, formación. Sectores distintos con el mismo problema debajo: trabajo repetitivo que se come las horas de gente que hace falta en otro sitio.

Carga los pedidos que entran en el ERP, cuida el correo de info@, cotiza tramos a medida y avisa de los impagos. Día y noche, sin que nadie se lo pida.
Y no envía un solo correo sin el ok de Miguel, su operador. Lo irreversible sigue siendo humano.
Cada rutina es un script que hace el trabajo mecánico gratis y solo consulta a la IA donde hace falta. Y sin parar: cada 15 minutos busca pedidos nuevos en el ERP y cada 30 minutos barre el correo.
Santi lleva meses trabajando. El siguiente puede cubrir otra área de tu operación.
Has probado un chatbot. Esto es otra categoría, y esto es lo que hace que siga funcionando a los seis meses.
Ejecuta el proceso entero dentro de tus sistemas.
Entra en el CRM, el ERP y el correo de principio a fin.
Memoria en capas, no un historial.
Tiene a mano vuestra operativa, vuestro tono y vuestras políticas. Cada noche revisa sus propias notas, fusiona duplicados y archiva lo que ya no sirve.
Arranca solo, en horario.
Un pedido nuevo, un correo, las 22:00. Empieza sin que nadie lo pida.
Autonomía con freno de mano.
Enviar, pagar, publicar o borrar requiere el visto bueno de tu responsable. La norma es literal: nunca se envía un correo sin su visto bueno. Si duda, lo escala a una persona.
Seguridad y datos
Credenciales cifradas en un vault, nunca en texto plano. Permisos granulares por agente. Registro auditable de cada acción, reversible. Cumplimiento GDPR.
Cada uno cubre un área y coordina con los demás cuando el trabajo se cruza. Se monta el que resuelve vuestro cuello de botella, sea cual sea.

Santien activo
Reservas
Pedidos, presupuestos y disponibilidad

Nora
Comercial
Seguimiento de leads, CRM y propuestas

Bruno
Operaciones
Proveedores, planificación y albaranes

Elsa
Administración
Facturas, documentación y conciliaciones

Iago
Atención
Correo entrante, respuestas y escalado

Marta
Cobros
Impagos, recordatorios y enlaces de pago

Lucía
Marketing
Contenidos, campañas e informes de la web

Diego
Datos
Cuadros de mando, alertas e informes
Santi, el de arriba, ya trabaja en una agencia del Camino de Santiago. Los demás son ejemplos de áreas que un agente puede cubrir; se monta el que resuelve vuestro cuello de botella.
El trabajo que hay que hacer sí o sí se lleva por el camino tiempo, dinero y aciertos.
Horas de gente cualificada copiando datos, rellenando fichas y repitiendo lo mismo.
Un dato mal copiado, una factura traspapelada, una reserva mal metida. A escala, se paga.
Cada integración a medida es un proyecto de desarrollo, con su presupuesto y sus plazos.
Crece el volumen y la plantilla crece con él.
Dos datos que ya sabes de memoria. Sin dejar tu correo.
Ese trabajo te cuesta al año
17.200 €
Un agente absorbe en torno al 70 % del trabajo mecánico: unos 12.000 € y 6 jornadas al mes que le devuelves a tu gente.
Estimación de partida, no una propuesta. El 70 % es un supuesto conservador: siempre queda revisión y excepciones. El número real sale de la auditoría.
Si tu sistema tiene API o acceso por cuenta, se conecta durante la implantación. Si no lo tiene, te lo decimos en la primera llamada.





Más el ERP propio del cliente y cualquier sistema con REST API o webhooks.
Google Workspace, Gmail, Notion, HubSpot, Stripe, Zoho, Make, n8n, Salesforce, SAP, Slack, Microsoft Teams, Outlook.
Y cualquier sistema con REST API o webhooks.
Fabricamos un empleado y formamos a la persona que lo va a dirigir.
Auditamos tus sistemas, medimos la línea base y diseñamos el primer agente. En la semana 2 ya está trabajando.
El agente trabaja con aprobación previa de cada acción, hasta que acierta de forma consistente.
Formamos y certificamos a tu operador. Se activa la autonomía.
Repetimos con los agentes 2, 3 y 4. Mucho más rápido.
Manual, informe de horas ahorradas y revisión mensual de valor.
Tu dedicación: dos reuniones semanales de hora y media durante las fases activas. Unas 20 horas repartidas en 12 semanas. Sin esa implicación, el proyecto no funciona.
Filtramos antes de vender. Nos ahorramos, los dos, meses de un proyecto que no iba a funcionar.
No. Le quita a tu gente el trabajo mecánico, copiar datos, perseguir documentos, responder lo mismo por décima vez, no el criterio. Tú decides qué hacen con las horas que recuperan.
Casi ningún cliente los tiene. Parte del trabajo de la auditoría es documentarlos contigo. Si un proceso solo vive en la cabeza de una persona, esa dependencia también es un problema que resolvemos.
Normal. Probaste una herramienta suelta que respondía preguntas. Kujira es un empleado con un jefe humano, un proceso definido y acceso real a tus sistemas. Es una categoría distinta.
Durante las primeras semanas nada sale a producción sin la aprobación de tu responsable. Solo se le da autonomía cuando acierta de forma consistente. Cada acción queda registrada y es reversible.
Un par de reuniones semanales de hora y media durante las fases activas. Unas 20 horas repartidas en 12 semanas. Si tu equipo no puede aportar eso, preferimos decirlo antes de empezar: el proyecto no funciona sin implicación.
Te lo decimos en la llamada de diagnóstico. Si no hay forma real de conectar, no te lo vendemos.
Credenciales cifradas en vault, permisos granulares por agente, logs auditables de cada acción y cumplimiento GDPR.
Te enseñamos cómo aplicarlo a tus procesos en una llamada de 20 minutos.